Realizamos nuestro primer evento dirigido a mujeres mayores de 60 años y ¡es todo un éxito! El Ciberseñoras edición gold se plantea con el objetivo de llegar también a las mujeres mayores. Una generación en la que la brecha tecnológica no suele estar condicionada solo por el género, sino también por la edad.
Las mujeres mayores están deseando aprender.
Menos de 24 horas. Ése fue el tiempo que tardamos en colgar el cartel de AFORO COMPLETO para este evento. Tanto fue así que decidimos ampliar de las 60 plazas iniciales a 100 y aún así LLENO. Un éxito que se debió también a las múltiples asociaciones que colaboraron con la difusión del mismo, a las que aprovechamos para dar las gracias desde aquí. ¡Así da gusto, compañeras!
Las mujeres mayores están deseando aprender. Quieren tener autonomía, seguridad y ser independientes. Debemos despojarnos de los estereotipos que podamos tener asociados a esta generación porque, pese a las inseguridades iniciales (que cualquiera podría tener al probar algo nuevo), su interés y sus inquietudes acaban superando las reticencias previas. Así lo demostraron el pasado jueves 6 de marzo.
Las claves para identificar fraudes digitales.
La charla corrió al cargo de Ángela Dini, especialista de UX en Google y parte de YWT. Le enseñó cuáles son las contraseñas más usadas y aprendieron a identificar que las estafas pueden llegarles disfrazadas de multa de la DGT, de empresa de paquetería o de las mismísima Seguridad Social. Hablamos de phishing bancario, whatsapps sospechosos o imágenes creadas con inteligencia artificial. ¿Y cómo reaccionaron?
Su respuesta fue increíble. Teníamos mujeres de múltiples niveles, desde las que dan poco uso a sus teléfonos móviles a señoras que emplean la tecnología en su día a día. Sin embargo, la convivencia de estas asimetrías no impidió, en ningún momento, que todas se sintieran integradas y libres para consultar sus dudas. ¡Y vaya si lo hicieron!
Saber navegar por Internet de forma segura, tengas los años que tengas.
Desconocer cómo detectar mensajes sospechosos en Internet hace que seamos más vulnerables a sufrir ciberestafas y los delitos digitales. Las personas mayores son conscientes de esto y un 73% de la población mayor de 65 años, tiene miedo de caer en algunas de estas estratagemas.
Aunque nos parece importante señalar que, lejos de lo que el edadismo nos pudiera presuponer, el grupo de edad más afectado por estas delincuencias es el que va de los 25 a los 44 años, donde se concentra un mayor uso de la tecnología. Con lo cual, está claro que la ciberseguridad es importante para todas las personas: peques y grandes.
¡Somos una asociación multigeneracional!
Una de las cosas que mejor funciona en nuestra asociación son las redes sociales, sí. Pero más allá de esto, lo que realmente va bien es el boca-oreja. Esto es como en las fruterías: la que prueba, repite. Y no solo eso sino que, la siguiente vez, se trae a una/s amiga/s. Y ¿sabéis qué ha pasado esta vez? Que ésas mujeres madres que vienen a nuestros eventos habitualmente, las mismas que han traído a sus hijas a nuestros CyberGirls Squad, esta vez se lo han dicho a sus propias madres.
Es decir, en algunas familias ya nos hemos dirigido a las tres generaciones: ¡niñas, madres y abuelas! ¿Cómo de maravilloso es esto? Un segundito, por favor, que se nos ha metido algo en el ojo.
Las madres de YWT
De hecho, muchas de las mujeres que vinieron eran madres o tías de nuestras compañeras. Nuestras voluntarias, que son incansables, no solo prestan su tiempo y cerebros para que todo esto sea posible, sino que quieren lo mejor para sus casas, así que corrieron raudas a mandar un whatsapp de: mamá, apúntate, que esto es para ti.
Si ya de por sí nuestros eventos son muy especiales, éste en el que pudimos conocer a las mujeres que educaron a nuestras colaboradoras habituales, sin duda, fue único.
Este es el comienzo de una nueva amistad
Si nos queréis, venirse. Eso les dijimos. Que sí, que este evento era específico para ellas, pero que eran totalmente libres de apuntarse a todos los demás. Que por supuesto están invitadísimas. Y nos tomaron la palabra. Ya son varias las que han repetido. Parece que esto no ha hecho más que empezar. Y nosotras, nos vais a perdonar, no podemos estar más orgullosas.
Como siempre, nuestro agradecimiento tanto a Google, como a las voluntarias, por hacer esto posible. ¡Sigamos avanzando!